Síntomas
- Algunas notas suenan estridentes, metálicas o mucho más fuertes que sus vecinas
- Se ven surcos profundos en el fieltro del martillo donde golpea las cuerdas
- Una nota suena dos veces (doble golpe) o tartamudea al tocar suave
- Un martillo baila, hace clic o reposa a distinta altura que los demás
- Agujeros o zonas sin fieltro
Causas probables
Fieltro gastado y con surcos
Los años de uso comprimen el fieltro y le marcan surcos donde toca las cuerdas. El sonido se vuelve brillante y desigual, y el martillo puede golpear mal las cuerdas contiguas.
Fieltro endurecido
El fieltro se endurece con la edad y el uso, lo que hace que el sonido sea estridente y fuerte incluso en matices suaves.
Cabezas o bridas de martillo sueltas
Las juntas de cola se resecan y los tornillos de las bridas se aflojan, sobre todo con el aire seco. Un martillo suelto hace clic, baila o golpea en ángulo.
Mecánica desregulada
Si el escape, la caída y el atrapamartillo no están bien ajustados, los martillos pueden bloquearse contra las cuerdas, rebotar y golpear dos veces, o no repetir con rapidez.
Daños de polillas o ratones
Las larvas de polilla se comen el fieltro de lana y dejan agujeros en los martillos y otros fieltros, lo que cambia el sonido y provoca ruidos.
Lo que puedes revisar tú mismo sin riesgo
- 1Toca cada tecla despacio a volumen suave y medio y marca las notas que suenan distinto, golpean dos veces o hacen clic.
- 2Abre la tapa (y el panel frontal en un vertical) y busca en los martillos surcos, agujeros, madera al descubierto o un martillo en un ángulo extraño.
- 3Busca larvas de polilla, pequeñas fundas blancas o excrementos alrededor de los fieltros.
- 4Mueve con suavidad de lado a lado el mango de un martillo sospechoso con un dedo; si tiene más holgura que sus vecinos, hay un tornillo de brida o una junta sueltos.
- 5Apunta la edad del piano y, si lo sabes, cuándo se revisaron los martillos por última vez.
Lo que no debes hacer
- No limes, lijes ni pinches tú mismo los martillos; es fácil estropear para siempre su forma y su entonación.
- No rocíes WD-40, aceite ni silicona en ninguna parte de la mecánica: empapa los fieltros y los ejes de madera y deja las teclas lentas.
- No aprietes los tornillos de las bridas con cualquier destornillador; apretar de más puede partir la madera o trabar el eje.
Arreglos rápidos o llamar a un profesional
Normalmente puedes hacerlo tú
- Marcar las notas con problemas
- Revisar a simple vista si hay surcos y agujeros
- Buscar señales de polilla
- Mantener estable la humedad de la habitación
Llama a un técnico
- Dar forma (limar) a los martillos con surcos
- Entonar los martillos para un sonido uniforme
- Apretar bridas y volver a encolar cabezas sueltas
- Regular la mecánica o cambiar los martillos
Qué hará un técnico
Un técnico puede dar forma a los martillos gastados limando la capa con surcos y después entonarlos con agujas o endurecedor para que el sonido sea uniforme en todo el teclado. Las cabezas sueltas se vuelven a encolar y se aprietan los tornillos de las bridas, y el doble golpe se corrige regulando el escape y el atrapamartillo. Dar forma y entonar suele llevar de medio día a un día; los martillos muy gastados o comidos por la polilla pueden requerir un juego nuevo encargado para tu piano.
Un piano soporta unas 18–20 toneladas de tensión de cuerdas. Si el arreglo implica abrir la mecánica, girar clavijas o trabajar cerca de las cuerdas, déjalo en manos de un técnico.